Comprar un vehículo de segunda mano implica analizar mucho más que su aspecto exterior o el número de kilómetros que marca el cuentakilómetros. Uno de los documentos más útiles para conocer el estado administrativo y técnico del automóvil es el informe de la Inspección Técnica de Vehículos (ITV). Revisarlo detenidamente antes de cerrar una compraventa puede evitar sorpresas y ofrecer una visión más completa sobre el mantenimiento del vehículo.
Aunque un informe favorable no garantiza que el coche esté libre de averías, sí confirma que, en el momento de la inspección, cumplía los requisitos exigidos para circular. Por ello, dedicar unos minutos a revisar este documento es una práctica muy recomendable tanto para compradores particulares como para profesionales.

Comprobar el resultado de la última inspección
Lo primero que debes verificar
El aspecto más importante del informe es el resultado obtenido en la última ITV.
Los resultados más habituales son:
- Favorable.
- Favorable con defectos leves.
- Desfavorable.
- Negativa.
Si el vehículo cuenta con una inspección favorable, significa que superó los controles establecidos. En cambio, si el resultado fue desfavorable o negativo, conviene comprobar si posteriormente se realizó una nueva inspección con resultado favorable.
Revisar la fecha de validez
Confirmar que la ITV sigue vigente
Otro punto fundamental consiste en comprobar la fecha de caducidad de la inspección.
Un vehículo con la ITV caducada puede venderse, pero no podrá circular legalmente hasta superar una nueva inspección cuando corresponda. Además, este aspecto puede influir en la negociación del precio o en el acuerdo entre comprador y vendedor sobre quién asumirá el coste de la próxima revisión.
Verificar que la inspección continúa en vigor evita malentendidos una vez formalizada la compraventa.
Analizar los defectos detectados
Los defectos leves también aportan información
El informe de ITV puede incluir defectos leves que no impidieron obtener un resultado favorable.
Aunque estos defectos no obligan a repetir la inspección, sí ofrecen información interesante sobre el estado del vehículo.
Por ejemplo, pueden indicar pequeños desgastes o elementos que conviene revisar en el futuro para evitar que evolucionen hacia averías más importantes.
Si el vehículo ha acumulado reiteradamente defectos similares en distintas inspecciones, puede ser aconsejable prestar especial atención a esos componentes.
Comprobar la identificación del vehículo
Todos los datos deben coincidir
Antes de comprar el automóvil, es imprescindible asegurarse de que los datos reflejados en el informe corresponden exactamente al vehículo.
Es recomendable comprobar:
- Matrícula.
- Número de bastidor.
- Marca.
- Modelo.
- Variante y versión cuando aparezcan.
- Tipo de vehículo.
Cualquier discrepancia entre la documentación y el automóvil debe aclararse antes de cerrar la operación.
Revisar si existen reformas anotadas
Un aspecto muy importante
Muchos vehículos incorporan modificaciones realizadas por sus propietarios.
Entre las más habituales se encuentran:
- Enganches para remolque.
- Cambios de suspensión.
- Modificaciones de ruedas.
- Adaptaciones para personas con discapacidad.
- Cambios en la carrocería.
Cuando estas reformas requieren legalización, deben aparecer correctamente reflejadas en la documentación correspondiente. Revisar este apartado evita problemas en futuras inspecciones o durante el cambio de titularidad.
Verificar la evolución del vehículo
Las inspecciones anteriores también pueden aportar información
Si es posible acceder al historial de inspecciones, resulta interesante comprobar la evolución del vehículo.
Un automóvil que ha superado todas sus ITV sin incidencias importantes suele transmitir una mayor sensación de mantenimiento adecuado que otro que ha presentado repetidamente defectos graves.
No obstante, cada caso debe valorarse de forma individual, ya que muchas incidencias pueden haberse reparado correctamente.
Comprobar las emisiones
Un aspecto especialmente relevante
En los vehículos con motor de combustión, el informe puede reflejar el resultado de las pruebas relacionadas con las emisiones contaminantes.
Si el vehículo ha superado este control, significa que cumplía los límites establecidos durante la inspección.
En cambio, si anteriormente presentó problemas relacionados con el sistema de emisiones, conviene preguntar al vendedor qué reparaciones se realizaron antes de obtener un resultado favorable.
Revisar el estado general reflejado en la inspección
Una ayuda para conocer el mantenimiento
Aunque la ITV no sustituye a una revisión mecánica completa, el informe permite conocer si durante la inspección se detectaron anomalías relacionadas con:
- Alumbrado.
- Frenos.
- Dirección.
- Suspensión.
- Neumáticos.
- Carrocería.
- Sistemas de señalización.
Esta información puede servir como complemento a una revisión realizada por un taller de confianza.
Preguntar al vendedor cualquier duda
La transparencia beneficia a ambas partes
Si algún dato del informe genera dudas, lo mejor es consultarlo antes de firmar la compraventa.
Por ejemplo, conviene preguntar:
- Si los defectos detectados fueron reparados.
- Si el vehículo ha sufrido reformas.
- Si existen facturas de mantenimiento.
- Si ha pasado todas las inspecciones en plazo.
Una comunicación clara evita malentendidos posteriores.
No basar la decisión únicamente en la ITV
Es una parte importante, pero no la única
El informe de ITV ofrece información muy valiosa, pero no sustituye una revisión mecánica completa.
Antes de comprar un vehículo de segunda mano también resulta recomendable comprobar:
- Estado del motor.
- Transmisión.
- Embrague.
- Sistema eléctrico.
- Historial de mantenimiento.
- Estado de la carrocería.
La combinación de todas estas comprobaciones permite tomar una decisión con mayor seguridad.
Conclusión
Revisar detenidamente el informe de ITV antes de cerrar una compraventa es una práctica muy recomendable. Comprobar el resultado de la última inspección, la fecha de vigencia, los defectos detectados, la identificación del vehículo y la posible existencia de reformas ayuda a conocer mejor la situación del automóvil y a evitar problemas posteriores.
Aunque una ITV favorable no garantiza el perfecto estado mecánico del vehículo, sí constituye una referencia importante sobre su cumplimiento de los requisitos técnicos en el momento de la inspección. Complementar esta información con una revisión mecánica independiente y una comprobación de la documentación permitirá realizar la compra con mucha mayor tranquilidad.
Si deseas obtener más información sobre la inspección técnica o preparar un vehículo antes de una compraventa, puedes consultar la información disponible en ITV Estepona.
Javier Benítez: Especialista en inspecciones ITV y mantenimiento preventivo
Soy Javier Benítez, especialista en inspecciones ITV y mantenimiento preventivo del automóvil. Desde hace años me dedico a divulgar información sobre seguridad vial, normativa técnica y revisiones periódicas para ayudar a los conductores a mantener sus vehículos en las mejores condiciones.
